VANGUARDIA catalana

Nadie diría que el edificio donde se ubica este apartamento es de 1899 y que con su construcción comenzó la transición entre el estilo monumental y el modernismo catalán. Hoy, respira vanguardia.

Bienvenidos al mundo de Enric Sagnier, arquitecto coetáneo de Gaudí, Domènech i Montaner o Puig i Cadafalch, la vanguardia catalana, los amos del modernismo. A finales del siglo XIX era el preferido por la aristocracia y la alta burguesía de más rancio abolengo, y de esa época es la Casa Enric i Victorià de la Riva de Barcelona. Situada en el barrio del Ensanche, entre Paseo de Gràcia y de Sant Joan, albergaba hasta hace poco los Juzgados de la ciudad condal pero hoy es pura actualidad gracias a Bonavista Developments y al estudio Vilablanch. Devolver al edificio la esencia original de Sagnier para mostrar de nuevo su valor histórico, cultural y arquitectónico pero adaptado a las comodidades de hoy, se hizo recuperando los planos originales del edificio para entender y proyectar la espacialidad sugerida en origen por Sagnier.

Con ellos en la mano, el proyecto consistía en crear viviendas actuales con la huella del pasado, buscando que los espacios y distribuciones de los pisos rehabilitados se asemejaran al máximo a la distribución original concebida y que encajaran con la fachada. De ahí que las divisiones de interiores se realizaran en el lugar exacto donde estaban las originales, reproduciendo incluso el grosor de las paredes, pero cumpliendo con la normativa actual. El resultado es un conjunto de viviendas con una marcada tendencia por la arquitectura limpia y clara, con pocos colores, sobre todo blanco para paredes, zócalos, cornisas, molduras, fachada e incluso mobiliario de cocina, y roble, aplicado en el suelo y el volumen del baño, así como en el frontal de la isla de la cocina. Amplios salones, habitaciones luminosas, baños de generosas dimensiones y modernas cocinas integradas en acogedores salones inundados de luz natural, consiguen que vivir allí parezca un viaje en el tiempo.

Fuente: AD Architectural Design / POR GALA MORA